Corría el año Ren-Shen del ciclo 68. En otras regiones, en el oeste lejano, se llamaba 1392. Hong Wu, emperador de China y fundador de la dinastía Ming, acababa de perder a su hijo mayor.
Debía elegir a un nuevo delfín. Dudaba entre Zhu Yunwen, el mayor de sus nietos, y Zhu Di, el cuarto de sus veintiséis hijos varones, y el más capaz. Para decidirse, les solicitó que imaginaran el segundo verso de un poema que él había comenzado: La cola del caballo flota en el viento como mil hebras de hilo. Su nieto meditó largo rato, y luego tomó el pincel y escribió: La piel de cordero se aplasta como el fieltro bajo la lluvia.
El otro escribió enseguida: Las escamas del dragón resplandecen bajo el sol como mil lentejuelas de oro. Hong Wu se dijo: “El espíritu de ambos jóvenes se refleja en sus versos. Uno es insulso y aburrido como un día de otoño; el otro, brillante como un astro del cielo en su cenit. Zhu Di será el próximo emperador de China”.
Pero sus consejeros, seguidores de Confucio, lo incitaron a cambiar de opinión, arguyendo que la nominación de un hijo provocaría los celos de los otros. Contra su voluntad, el emperador renunció a su elección y nombró a Zhu Yunwen. Y después, durante el fin de su reinado, se dedicó con gran prudencia a eliminar del Imperio a todos los que pudieran oponerse a su joven descendiente. Quince mil funcionarios y oficiales superiores, entre los que se encontraban los más talentosos, fueron ejecutados.
El general Fu Youde, fiel entre los fieles, fue amenazado. Una noche de fiesta en el palacio, se presentó ante el soberano con las cabezas cortadas de sus dos hijos. Las llevaba en las manos, atadas por el cabello. Entonces, mirando a los ojos a Hong Wu, depositó el macabro fardo en el suelo y, sin mediar palabra, se cortó la garganta.
Consumada la depuración, el emperador llamó al delfín, le tendió una caña llena de espinas y le ordenó que la tomara. Como el joven dudaba, el monarca le dijo: Esta caña es el Imperio. Le quito las espinas antes de entregártelo. ¿Qué otra cosa puedo hacer?
Murió poco tiempo después, el quinto mes del año Wu-Yin del ciclo 68, a fines de junio de 1398 según el lejano Occidente. Zhu Yunwen se convirtió en emperador de China con el nombre de Jianwen.
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