La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, reiteró ayer la denuncia de escuchas ilegales a dirigentes de su partido. En su comparecencia ante la prensa tras la reunión del comité de dirección del PP, insistió en sus denuncias en las que acusaba al Gobierno de utilizar las instituciones del Estado para “perseguir a la oposición”. Al respecto, subrayó que en cualquier país democrático si la oposición dijera que está siendo espiada el Gobierno abriría una investigación, en lugar de dedicarse a “insultarla”.
Pese a la insistencia de los periodistas, Cospedal eludió facilitar los nombres de las personas espiadas. “Todo lo que tenía de decir sobre ese asunto lo he dicho y sobre todo lo que he dicho me reafirmo”, afirmó tras las preguntas. Sobre las pruebas de sus acusaciones, precisó que hay “muchas conversaciones que han sido publicadas en los medios de comunicación que con echarles un vistazo sería suficiente”.
Precisamente este último argumento sirve a PÚBLICO para resaltar que “el PP basa sus acusaciones en informaciones de prensa”. Por su parte, EL MUNDO señala que Cospedal reitera su denuncia “pero no da ningún nombre”. De igual modo, LA VANGUARDIA destaca que “el PP evita concretar nombres y dar pruebas del espionaje a sus dirigentes”.
Por su parte, EL PAÍS considera que el PP ha optado por una huida “hacia delante” y “seguir denunciando escuchas aunque carezca de pruebas”. Según este diario, “Rajoy ordenó insistir en la teoría de la persecución contra el PP” y ninguno de los asistentes al comité de dirección se opuso a la “línea marcada” por el líder del partido.