viernes, 30 de octubre de 2009
Publicado por 26115 @ 11:43
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Inmigrantes y derechos humanos  

No puedo ver tu imagen, pero escucho tus palabra y oigo los que tu mente piensa, no, no soy una esotérica y ni mucho menos adivina.

Cuando era pequeña, mis padres me decían; debes mantener tu fe, en Cristo, en Iahvé, en Alá, en ti misma, en la vida que brota a tu alrededor, pero debes mirar al futuro con fe. Aquellas personas que viven con una fe interesada, terminan como un barco sin brújula entre un océano llenos de miedos.

¡Miedos¡ es exactamente la palabra para definir el ¿Por qué? No aceptamos a los inmigrantes. A modo de preámbulo quiero recordar un poco de historia. Hasta el Reinado de los Reyes llamados Católicos, nuestro país era definido el paraíso de la convivencia en el que cohabitaban, Hebreos, Moros y Cristianos, el Al-Andaluz era considerado entre los europeos como una civilización de las más avanzadas. Llegaron los Reyes Católicos con sus arcas vacías de tantas guerras y grandes deudas a los hebreos, sus miedos y los consejos del clero, constituye la Santa Inquisición y la expulsión de moros y judíos.

Por el 1.492 un errante caballero, como único bagaje haber recogido dimes y diretes que la tierra era redonda, desarrollo la teoría de que, al ser redonda, si se salía de un punto se volvería al mismo punto después de haberle dado la vuelta al globo terrestre, y llego a la nueva España, hoy las Américas donde encontró unos habitantes semidesnudos pero; con una grade de civilización nunca conocido, por soldados duros cuyo único objetivos era ser ricos, muy ricos; donde utilizaban entre otras cosas; baños y duchas con agua corriente, mientras los soldados españoles apestaban y en nuestras calles y barrios lanzábamos cada mañana la zafa con nuestros excrementos por la ventana al grito de ¡agua va!

Tenían algo que los españoles codiciaban ¡Oro! Y entre el miedo por una civilización más adelantada y la codicia por el oro, la Santa inquisición cometió estragos en el nombre de Dios y los soldados españoles con armas de fuego desconocidas y caballos se impusieron, no como emigrantes, sino como señores de vidas y feudos, todavía hoy perduran un 70% de nombres españoles en las Américas latinas y existen países en los que 20 o 30 familias descendientes de aquellos españoles, siguen siendo los dueños de todas las tierras del país, otorgándoles un diezmo a quienes trabajan la tierra con el que mueren de hambre. Los miedos ¡ay, los miedos! Hace que miles y miles de españoles convocados por la Iglesia se manifiesten contra el aborto, pero no lo hacen a favor de la vida de esos niños/as que muere cada minuto en los países subdesarrollado y miremos escépticos las familias que arriesgan sus vidas en una patera. ¡No hay sitio para tanto emigrante! Es más, casi todas las personas que se manifiestan por esas causas que llaman “derecho a la vida”, suelen ser, ultra nacionalistas y si les preguntas.

 ¿Qué piensas de los emigrantes?

 Te responderán que se vayan a su tierra. No hace muchos años más de 4 millones de españoles tuvieron que buscarse la vida emigrando a toda Europa y buena parte de América, por lo cual deberíamos conocer el dolor del emigrante que deja familia y raíces para buscar una vida mejor para sus hijos.

En la actualidad surgen otros miedos; Un Sr. Llamado algo parecido a Murdock creó una ingeniería inversora montada con palillos y pajitas basada en una especulación salvaje y vendiendo aire en latas, que al mínimo movimiento ha caído hundiendo toda la economía del llamado mundo desarrollado, mientras duró todos contentos, nos sentíamos ricos y los emigrantes hacían de peones y los españoles de jefecillos, se decía; la emigración ha salvado las cajas de pensiones y el crecimiento de la economía al quedarse todo en un puñado de moscas, Los emigrantes hay que devolverlos a su tierra de destino, sin importar su grado de integración.

Si algún país debe hacer una reforma de la Ley de extranjería basada en los principios fundamentales de los derechos humanos, esa debe ser España, con una mención especial para Los Latino americanos, solo sea, por lo mucho que le debemos, el trigo Argentino nos salvo la hambruna durante la Dictadura Franquista, y por haber sido súbditos españoles durante más de tres siglos.

Olga Salses Salazar (Presidenta de alicante asila
Vocal de integración de la Federación Casa Cultural Latino americana)

TRIBUNA LIBRE EL PLURAL

Tags: INMIGRANTES, DERECHOS HUMANOS

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