Amparo a niñas de 16 años
Todavía resuenan los ecos de la manifestación contra el aborto en Madrid al que como de costumbre y los de siempre del Partido Popular acudieron a rendir pleitesía a la Conferencia Episcopal.
Entre ellos estuvieron Ana Mato, o su número dos María Dolores de Cospedal, y otros ya menos relevantes como Jaime Mayor Oreja (ex-ministro de Interior y ahora Eurodiputado) y el José María Aznar.
Resulta curioso ahora ver a ex-miembros del Gobierno del PP, acudiendo como “titiriteros” a manifestarse con las Asociaciones llamadas “Pro-vida” después que en ocho años de gobierno con mayoría absoluta apoyados por el centro derecha catalán y algunos vascos no tocarón la ley vigente.
Los organizadores de la manifestación, no acudían a protestar contra la reforma de la ley. Están directamente en contra del aborto.
Lo que no sabemos es, si están a favor de que las mujeres, que en su libre elección de su maternidad, vayan a la cárcel por su decisión o tengan la obligación de salir fuera del país, como hacían las “niñas bien” durante el franquismo, organizando viajes culturales a Londres para abortar.
Tampoco dicen si están a favor de la creación de redes de aborto ilegales, en supuestas clínicas sin autorización, siempre gestionadas por empresarios sin escrúpulos que practiquen técnicas abortivas sin la preparación, formación ni los medios adecuados.
La postura del PP no nos queda clara. Ahora le hacen un guiño a ese electorado suyo que se encuentra más a la derecha que la propia derecha y los curas, voceros del PP y propagandistas gratuitos.
No tocaron la ley cuando pudieron, pero ahora anuncian, seguro que con visos electoralistas, que en cuanto gobiernen la cambiarán.
16 años, esa cifra es una de las principales críticas que tiene la ley.
Debemos reconocer que poner límites de edad a cualquier asunto es un tema bastante peliagudo. Además a los 16 años se está en mitad de la adolescencia, donde no se tiene claro ni quien es uno ni que “pinta en el mundo”
Es la edad de la rebeldía, donde piensas que tus padres son mayores y que no saben, donde te crees que eres el que más sabe de todo y que son los demás los equivocados.
Pero también es la edad donde debemos equivocarnos, darnos cuenta de los errores y aprender de ellos. No sirve de nada estar bajo la protección integral de los progenitores. Su trabajo ya es desde la barrera, no en la primera fila de la vida.
Dar libertad a los 16 años para tomar decisiones sobre uno mismo es educar.
¿De qué serviría tener o no autorización de unos padres, si la dueña del cuerpo tiene una decisión ya tomada y contraria a ellos? ¿Se producirían menos tensiones familiares y la mujer sufriría menos?
Sumar a la tragedia que supone un embarazo con esa edad, la interferencia negativa de unos padres, puede ser lo peor para superar ese mal trago.
Además, con 16 años, cualquiera puede trabajar libremente, decidir sobre su propia salud, incluyendo intervenciones quirúrgicas a vida o muerta y CASARSE POR LA IGLESIA CATÓLICA.
En este asunto PP y representantes de la Iglesia Católica van de la mano, como en otros muchos. Ya lo han demostrado en este y otros momentos durante la pasada legislatura y ahora siguen, comenzando con la Ley del Aborto en esta.
Es una lástima que la Iglesia Católica, apoye a representantes políticos que incumplen con reiteración sus propias normas: No robarás, no dirás falso testimonio ni mentirás y no codiciarás los bienes ajenos, son algunos de los mandamientos de la ley de dios que a diarío se saltan.
Con el caso Gürtel, del que la Conferencia Episcopal no ha dicho nada, se retratan estos personajes tan “católicos”.
Juan Antonio Balsalobre y Manuel Lobo TRIBUNA LIBRE EL PLURAL
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