lunes, 08 de febrero de 2010
Publicado por Desconocido @ 11:58
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Todo surgió hace más de quince años, yo adolescente en la terraza de una casa tumbado en una hamaca leyendo “Ser como ellos” de Eduardo Galeano, parecía una lectura profética porque allí se estaba formando delante de mí la Plataforma Salvem el Cabanyal, tengo que reconocer que en aquel momento no era consciente de la repercusión de aquel acto, lo vi con normalidad en una familia acostumbrada a la batalla.

El rodillo político quería pasar como apisonadora por un barrio que miraba al mar dándole la espalda a una Valencia que no entendía cada vez más despersonalizada y allí a finales del siglo XX todavía estaba un barrio con identidad, la misma que describió Blasco Ibáñez al que ahora se le quería utilizar para justificar un crimen urbanístico

Cadenas hoteleras, constructoras y grandes supermercados ya se habían repartido las calles, pero los poblados marítimos se convirtieron en la irreductible aldea gala, con una poción mágica que los hizo invencibles, el cerebro.

Fue una lucha dura que sólo los que la vivieron la pueden llegar a conocer, sufrieron de todo mentiras, chantajes, extorsión, degradaron el barrio intencionadamente, incluso intentaron que más de uno terminara como las maracas de Machín, eran tiempos de despotismo poco ilustrado en la borrachera de poder.

Pero ellos héroes anónimos se crecían en el pulso que les hacían y lo intentaron todo, manifestaciones, performances, huelgas de hambre, lucha jurídica, fueron a Estrasburgo, abrieron las puertas de sus casas, no se rindieron nunca en la derrota.

Fue una travesía del desierto sin tener garantizada la tierra prometida, en la que la Izquierda no estuvo a la altura y los medios de comunicación callaron más que denunciaron.

Esta es una victoria de los humildes, de ciudadanos que se hacen héroes al enfrentarse a la cotidianidad de la vida diaria y ganarla, sus nombre no saldrán en los libros de historia pero han hecho Historia, esta es una victoria que demuestra que se puede, que la esperanza vence al miedo, Renau estaría orgulloso de ellos.

http://www.larepublica.es/spip.php?article18523



Tags: CABANYAL, VALENCIA

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