
Nos aburre la política gaditana.
A los dos grandes partidos sólo les preocupan sus guerras internas y torpedearse mutuamente. Mientras, nuestra ciudad languidece en la miseria, el aburrimiento y el abandono.
Los ciudadanos no damos crédito ante esta situación: lo único que aporta algo de vida son las administraciones públicas. Vivimos en una ciudad sin tejido social, ni industrial, ni turístico.
Pero ustedes, tranquilos, que pronto llegará el Carnaval y se tomarán las copas todos juntos, confraternizarán aún más con nuestro dinero e ilusiones y la culpa será nuestra por nuestra necedad, porque sólo nosotros podemos cambiar esta situación.
Pero, por desgracia, con nuestra pasividad, somos los tiranos de nosotros mismos. ¿Hasta cuándo?
Tags: CADIZ