
Transcurría el año 2001 cuando el descenso del ritmo de crecimiento en los Estados Unidos ya presagiaba una clara recensión.
Mas allá de profundos análisis económicos, del efecto de la innovación como fue estudiada a principio de siglo por Schumpeter, de la propia desaceleración tras el elevado crecimiento de los años 50 y 60, de la muerte de la época del pleno empleo, la era keynesiana y el modelo de acumulación fordista, las políticas neoliberales del presidente Busch han contribuido a desmantelar el escaso estado de bienestar de los EEUU.
En el plano exterior ha agotado los recursos en destrucción y en fomentar la tragedia y el odio en medio mundo.
Los ciudadanos americanos hipotecados e incapaces de afrontar sus deudas han arrastrado todo el entramado financiero llevando el caos a las bolsas.
Tras ellos se han derrumbando todo el entramado financiero y económico mundial, para desgracia de todos los asalariados del mundo que han visto en el mejor de los casos menguado sus ingresos y en demasiadas ocasiones la perdida de sus sustentos.
Pero también están los que vivían antes de la crisis, en crisis permanente, los pobres del mundo, para ellos no existe ni siquiera la palabra crisis, lo suyo es miseria e injusticia permanente.
Y si fuéramos capaces de mirar a través de este bosque de números de IBEX , PIB ...etc y consiguiéramos retirar esta maleza macroeconómica podíamos verlos a ellos, a los grandes triunfadores , los que atesoran los mayores beneficios gracias a episodios de crisis .
Si no lo puede ver, haga algo bien sencillo cierre sus ojos, piensen y mírese en el espejo de los diablos, esos que desde la economía no llevan de ciclo en ciclo a sus antojos e intereses.