
«Se calcula que la deuda total española asciende al 400% del PIB, unos 4,25 billones de euros, de los cuales tan solo 700.000 millones de euros corresponden a las administraciones públicas (el 16%), algo menos de 1 billón de euros a las familias (el 23%, en su mayoría hipotecas), y el resto a inmobiliarias 1,3 billones de euros (el 31%), y a bancos y cajas 1,35 billones de euros (el 32%). (Deuda inmobiliaria que no hace falta decirlo, termina engrosando la de la banca).
Dicho de otro modo, el 84% de la deuda total española es privada, siendo los bancos e inmobiliarias con el 63% de ella los principales responsables»